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¿A los perros y gatos les gusta que los nalgueen? La respuesta no es tan simple

🔄 Actualizado: 09/16/2026 📅 Publicado: 09/16/2026
👤 Michael Fajardo 💬 0
¿A los perros y gatos les gusta que los nalgueen? La respuesta no es tan simple

Si vivís con un perro o un gato, probablemente conocés la escena: empezás a rascarle el lomo, llegás cerca de la base de la cola y, de pronto, levanta la parte trasera, se acerca más o acomoda el cuerpo como diciendo: “Ahí. No parés”. En redes sociales, este comportamiento suele describirse con una palabra muy particular: “nalguear” a la mascota.

Pero ¿realmente a los perros y gatos les gusta que los nalgueen?

A algunos sí les agradan las caricias, los rasguños o las palmaditas suaves sobre la grupa y cerca de la base de la cola. Sin embargo, no es una preferencia universal y una reacción intensa no siempre significa placer. Puede tratarse de una solicitud de contacto, una respuesta aprendida, un reflejo o incluso una señal de picazón, dolor o sensibilidad excesiva.

En términos sencillos: levantar la parte trasera, mover la cola o patear con una pata no basta para saber si una mascota quiere que continués.

“Nalguear” a una mascota, dentro de este artículo, significa darle palmaditas suaves o rascar cuidadosamente la parte superior de la grupa; nunca significa golpearla.

La única forma responsable de interpretarlo es observar al animal completo: su postura, su cara, sus orejas, su cola y, sobre todo, lo que hace cuando la mano se detiene.

Respuesta rápida

A algunos perros y gatos les gustan las palmaditas muy suaves o los rasguños cerca de la base de la cola, pero a otros les molestan. Si la reacción es repentina, exagerada o está acompañada por rascado, dolor o pérdida de pelo, podría indicar un problema de salud.

¿Qué significa “nalguear” a un perro o un gato?

En este artículo, “nalguear” no significa golpear. Nos referimos a dar palmaditas suaves o rascar con cuidado la parte superior de la grupa, donde termina el lomo y comienza la cola. Nunca debería implicar fuerza, castigo ni contacto directo con el ano, los genitales o la cola.

Contacto suave

La mano descansa o se mueve con poca presión sobre el lomo bajo y la grupa.

Libertad para elegir

El perro o gato puede acercarse, alejarse o cambiar de posición en cualquier momento.

Observación completa

La interpretación considera postura, músculos, orejas, ojos, cola y decisión de regresar.

La intensidad importa. Una caricia que una persona considera juguetona puede resultar molesta, impredecible o dolorosa para un animal. También importa quién la hace: una mascota puede aceptar cierto contacto de una persona de confianza y rechazar exactamente el mismo gesto de alguien desconocido.

La regla más sencilla es esta: si el animal no puede alejarse, la interacción no permite saber si realmente quiere continuar. No lo sujetés, no lo arrinconés y no insistás si cambia de postura.

Esta forma de observar el contacto encaja dentro del cuidado diario y el respeto por el comportamiento animal. En nuestro blog sobre perros y gatos reunimos más contenidos para entender mejor las necesidades y señales de las mascotas.

Infografía sobre cómo reconocer si un perro o gato disfruta las caricias cerca de la cola, cuándo hacer una pausa y qué señales requieren atención veterinaria
Una reacción automática no confirma placer. Observá todo el cuerpo, hacé una pausa y respetá la decisión de tu mascota.

¿Por qué a algunos perros y gatos parece gustarles?

No existe evidencia científica que demuestre que perros y gatos, como especies, disfrutan específicamente de las “nalgadas”. Los estudios disponibles analizan las caricias y otras formas de contacto humano, no este gesto de internet como una categoría separada. Aun así, hay varias razones razonables por las que un animal individual puede buscar ese tipo de atención.

Preferencia individual

El contacto puede ser agradable para esa mascota, en esa zona y en ese momento.

Asociación aprendida

Acercar la grupa puede haberse convertido en una manera eficaz de solicitar atención.

Alivio localizado

El rascado puede alcanzar una parte difícil de atender, aunque también puede ocultar picazón.

El contacto puede ser agradable para ese animal

Perros y gatos tienen preferencias individuales. Algunos disfrutan una presión suave o un rascado en el lomo bajo; otros prefieren la cabeza, las mejillas, el cuello o el pecho. También hay animales que toleran pocas caricias y otros que buscan contacto durante varios minutos.

Si la mascota se acerca voluntariamente, mantiene el cuerpo suelto y vuelve a buscar la mano después de una pausa, es razonable interpretar que desea continuar. Eso no prueba que todos los animales disfruten la misma zona: únicamente nos habla de esa mascota, en ese momento y con esa persona.

Puede haber una asociación aprendida

Las mascotas aprenden qué acciones producen resultados. Si acercar la grupa ha sido seguido muchas veces por atención agradable, juego o una interacción positiva con su familia, es posible que repitan el gesto. Con el tiempo, ofrecer esa parte del cuerpo puede convertirse en una manera muy eficiente de pedir atención.

El contexto ayuda a interpretarlo. Un perro que trae un juguete, mueve todo el cuerpo de forma suelta y luego se coloca junto a una persona probablemente está iniciando una interacción. Un gato que se frota, se queda cerca y vuelve a poner el lomo bajo la mano puede estar haciendo algo parecido. En ambos casos, una pausa breve permite confirmar si desean más.

Rascar una zona difícil de alcanzar puede producir alivio

El lomo bajo puede ser incómodo de alcanzar, especialmente para un animal con movilidad reducida, sobrepeso, artritis o abundante pelaje. Una caricia suave podría sentirse bien simplemente porque alcanza un punto que la mascota no puede rascar con facilidad.

Sin embargo, aquí aparece una diferencia importante: alivio no siempre significa que todo esté bien. Si el animal busca de manera obsesiva que le rasquen, se muerde la zona, pierde pelo o parece incapaz de descansar, podría haber picazón o dolor. En ese caso, la solución no es rascar con más fuerza, sino investigar la causa.

Para seguir aprendiendo a distinguir comportamientos normales de señales que merecen atención, podés consultar nuestras guías para perros y gatos en Costa Rica.

¿Por qué algunos gatos levantan la parte trasera cuando los acarician?

Los gatos son especialmente fáciles de malinterpretar. Un gato puede elevar la grupa cuando una mano se acerca a la base de la cola, pero esa respuesta por sí sola no confirma que esté disfrutando.

Un estudio publicado en Applied Animal Behaviour Science evaluó cómo respondían los gatos cuando distintas zonas del cuerpo eran acariciadas. La región caudal —alrededor de la base de la cola— produjo las puntuaciones negativas más altas tanto con una persona conocida como con una desconocida. Los autores concluyeron que, en términos generales, conviene evitar esa región al manipular gatos, aunque las preferencias individuales existen. Es decir, la evidencia disponible contradice la idea viral de que la base de la cola es el lugar favorito de todos los gatos. Podés consultar el resumen del estudio sobre la zona corporal y la respuesta de los gatos.

Si querés comprender otras conductas felinas y mejorar sus cuidados diarios, visitá nuestra sección dedicada a consejos y cuidados para gatos.

Señales que ayudan a interpretar las caricias en un gato
Puede querer continuar Conviene hacer una pausa Hay que detenerse
Se acerca voluntariamente Empieza a mover la cola con más fuerza Gruñe, araña o intenta morder
Se frota y mantiene el cuerpo relajado Gira la cabeza hacia la mano Se aparta o trata de escapar
Regresa después de retirar la mano Tensa el lomo o rota las orejas La piel se ondula y la reacción se intensifica

Por eso hay que mirar lo que ocurre antes, durante y después del contacto. Un gato cómodo puede mantener los músculos relajados, acercarse, frotarse, ronronear y regresar cuando la persona hace una pausa. Uno que está llegando a su límite puede mover la cola con fuerza, girar la cabeza hacia la mano, tensar el lomo, agachar o rotar las orejas, dilatar las pupilas, apartarse, gruñir, lanzar un manotazo o morder.

El ronroneo tampoco debe usarse como única prueba de placer. Lo que importa es el conjunto de señales y la posibilidad real de elegir.

¿Cómo saber si un gato está sobreestimulado por las caricias?

La sobreestimulación en gatos puede aparecer cuando una caricia inicialmente agradable se prolonga más de lo que el animal tolera. Algunas señales son mover la cola con fuerza, girar la cabeza hacia la mano, tensar el cuerpo, aplanar o rotar las orejas, dilatar las pupilas, ondular la piel, lanzar un manotazo o intentar alejarse.

Si aparecen estas señales, dejá de acariciarlo y permití que decida si quiere acercarse nuevamente. No lo regañés por comunicar su límite: detenerse a tiempo puede evitar que la incomodidad termine en un arañazo o mordisco.

Respetar sus límites, ofrecerle espacios seguros y permitirle elegir cuándo interactuar forman parte de lo que un gato necesita para vivir bien, no solamente de una sesión de caricias.

Durante el estro, muchas gatas se vuelven más vocales, se frotan con frecuencia, ruedan en el piso, desvían la cola y levantan la parte posterior del cuerpo. VCA describe precisamente esta respuesta al acariciar la espalda o la columna en su información sobre los signos del ciclo estral en las gatas.

Si la gata no está esterilizada y el comportamiento aparece junto con maullidos intensos, inquietud o intentos de salir de la casa, conviene conversar con su médico veterinario sobre el celo y la esterilización.

¿Qué significa cuando un perro busca palmaditas cerca de la cola?

En perros tampoco existe una zona universal que garantice placer. Una investigación sobre las respuestas de los perros al contacto humano encontró señales de apaciguamiento y conductas de desplazamiento durante varias formas de interacción táctil. La familiaridad con la persona también influyó en las respuestas. Esto recuerda que quedarse quieto, lamerse el hocico o tolerar el contacto no necesariamente equivale a disfrutarlo. Podés consultar el estudio sobre familiaridad y respuesta de los perros a las caricias.

Para aprender a interpretar otras señales corporales y cuidar mejor su bienestar, explorá nuestros consejos y cuidados para perros.

Cómo diferenciar acercamiento, incertidumbre y rechazo en un perro
Señales de acercamiento Señales de incertidumbre Señales de rechazo
Cuerpo suelto y movimiento fluido Se lame el hocico o bosteza Cuerpo rígido o congelado
Apoya el cuerpo contra la mano Aparta la cabeza o evita la mirada Se aleja, gruñe o muestra los dientes
Busca el contacto después de una pausa Baja las orejas o la cola Intenta morder o escapar

Un perro que disfruta una caricia suele verse suelto, acercarse por decisión propia, apoyar el cuerpo contra la mano o buscar nuevamente el contacto cuando este termina. En cambio, apartar la cabeza, bajar las orejas, lamerse el hocico, bostezar, cerrar la boca de repente, meter la cola, endurecer el cuerpo o quedarse congelado son razones para detenerse.

Hasta el movimiento de la cola debe interpretarse con cuidado. Una cola que se mueve indica activación emocional, pero no siempre felicidad. La posición, la rigidez, la velocidad y el resto del cuerpo cambian el significado. La guía veterinaria de VCA sobre comunicación corporal canina señala que algunos perros pueden mover la cola y, aun así, detenerla o congelarse cuando son tocados si se sienten inseguros.

Escala práctica de respuesta al contacto

Relajado y vuelve a acercarse
Continuar suavemente
Mira la mano o cambia de postura
Hacer una pausa
Se tensa, se aparta o gruñe
Detenerse

¿Por qué mi perro mueve la pata cuando lo rasco? El reflejo de rascado

Ese movimiento suele conocerse como reflejo de rascado: una respuesta involuntaria que puede activarse cuando se estimulan ciertas zonas de la piel. Por sí solo, no demuestra que el perro esté disfrutando.

Al rascar ciertas zonas, algunos perros empiezan a mover rítmicamente una pata trasera. Es común interpretar esa reacción como una prueba de que encontraron el punto perfecto. Sin embargo, puede ser un reflejo involuntario: el sistema nervioso responde al estímulo como si necesitara retirar o rascar algo irritante.

Un reflejo no comunica una decisión. Para saber si el perro quiere que continués, dejá de tocarlo por unos segundos y observá si se acerca otra vez de forma relajada. Si solo aparece la patada automática, pero el perro gira la cabeza, se tensa o trata de irse, la respuesta correcta es parar.

¿Cómo saber si tu perro o gato quiere más caricias?

No podemos pedir permiso con palabras, pero sí podemos ofrecer control. La prueba de la pausa sirve tanto con perros como con gatos y ayuda a diferenciar una solicitud de contacto de una reacción automática.

1. Esperá

Dejá que la mascota se acerque voluntariamente.

2. Acariciá

Tocá suavemente una zona que normalmente acepta durante tres segundos.

3. Retirá la mano

Quedate quieto y evitá llamarla o atraerla nuevamente.

4. Observá

Mirá si busca otra vez el contacto o prefiere terminar la interacción.

Cómo interpretar el resultado

Si se acerca, empuja la mano, se frota o vuelve a colocar el cuerpo bajo los dedos con una postura relajada, podés continuar suavemente. Si se queda inmóvil sin buscar contacto, mira hacia otro lado, se aleja o muestra tensión, terminá la interacción.

La pausa es más confiable que asumir que una cola levantada, un ronroneo o un movimiento de pata significan “sí”. Además, permite que las preferencias cambien. Una mascota puede disfrutar cinco segundos hoy y no querer contacto mañana porque está cansada, adolorida, asustada o simplemente desea estar sola.

¿Cuándo buscar caricias cerca de la cola puede indicar un problema de salud?

La base de la cola y la zona posterior del cuerpo también pueden revelar molestias. Prestá atención si el gusto aparente por las caricias aparece de repente, se vuelve desesperado o está acompañado por cambios físicos o de comportamiento.

Señales que justifican una revisión más cuidadosa
Señal observada Qué podría estar ocurriendo Qué hacer
Rascado, lamido o mordisqueo frecuente Pulgas, alergias o irritación cutánea Revisar piel y consultar si persiste
Arrastra las nalgas o hay mal olor Molestia en los sacos anales Solicitar valoración veterinaria
Dolor al tocar el lomo, la cola o la grupa Lesión, artritis o dolor lumbosacro Suspender el contacto y consultar
Piel ondulante, pupilas dilatadas o ataques a la cola Sensibilidad extrema o posible hiperestesia Grabar el episodio y buscar atención veterinaria

Señales de alerta

  • Se rasca, lame o muerde la zona con frecuencia.
  • Tiene caspa, costras, enrojecimiento, mal olor, heridas o pérdida de pelo.
  • Arrastra las nalgas por el piso.
  • Se queja, gruñe o intenta morder cuando le tocan el lomo, la cola o el ano.
  • La piel del lomo se ondula de forma marcada.
  • Persigue o ataca su propia cola.
  • Le cuesta sentarse, saltar, subir gradas o levantarse.
  • Mantiene la cola caída o en una posición diferente de lo habitual.
  • La conducta comenzó repentinamente o va en aumento.

¿Por qué mi perro se rasca cerca de la base de la cola?

Las pulgas y la dermatitis alérgica por pulgas son causas posibles del rascado cerca de la base de la cola, aunque no son las únicas. Las pulgas suelen concentrar señales de picazón alrededor de las caderas, los muslos y la base de la cola. El Manual Veterinario Merck explica que la dermatitis alérgica por pulgas puede producir picazón intensa, costras y pérdida de pelo precisamente en esas áreas. Además, una mascota muy alérgica puede acicalarse tanto que resulte difícil encontrar pulgas a simple vista.

En un clima como el de Costa Rica, la prevención de parásitos debe mantenerse según la recomendación del médico veterinario. Nunca usés en un gato un antipulgas formulado para perros: algunos ingredientes seguros para una especie pueden ser tóxicos para la otra.

¿Los sacos anales pueden causar molestias en la parte trasera?

Los sacos anales, conocidos comúnmente como glándulas anales, pueden inflamarse, obstruirse o causar molestias. Estos problemas son más frecuentes en perros, aunque también pueden presentarse en gatos. La impactación, inflamación o infección puede causar que el animal arrastre la parte trasera, lama o muerda la zona y sienta dolor al sentarse o defecar. El Manual Veterinario Merck sobre enfermedades de los sacos anales indica que el diagnóstico requiere un examen físico y que el tratamiento depende de la causa.

No intentés vaciar los sacos anales en casa sin indicación y entrenamiento profesional. Manipular una zona inflamada puede causar dolor, lesiones o empeorar una infección.

¿El dolor en el lomo, las caderas o la cola cambia la respuesta?

Una reacción fuerte al contacto también puede relacionarse con artritis, una lesión, dolor lumbosacro o problemas en la cola. Un animal con dolor no siempre llora: puede evitar la mano, tensarse, cambiar su forma de caminar, dejar de saltar o responder con un mordisco cuando se toca el punto sensible.

Si antes disfrutaba las caricias y ahora las rechaza, ese cambio importa. No debe asumirse que se volvió “malcriado” o agresivo sin razón.

¿Qué es la hiperestesia felina?

En algunos gatos, una sensibilidad extrema en el lomo —frecuentemente justo delante de la cola— puede formar parte del síndrome de hiperestesia felina. El Centro de Salud Felina de Cornell menciona señales como ondulación de la piel, pupilas dilatadas, rascado intenso, persecución de la cola, vocalización o agresividad repentina.

Esas señales no permiten diagnosticar el síndrome en casa. Antes deben descartarse causas como dolor, artritis, parásitos, alergias y enfermedades de la piel. Si el contacto desencadena episodios intensos o el gato se lastima, es necesaria una valoración veterinaria.

Entonces, ¿es malo darles palmaditas suaves?

No necesariamente. Una caricia suave en la grupa puede ser parte de una interacción positiva si la mascota la solicita, puede alejarse y mantiene un lenguaje corporal relajado. Lo que no es recomendable es convertir un video viral en una regla para todos los perros y gatos.

Una interacción respetuosa

  • Empieza cuando la mascota se acerca.
  • Usa contacto suave y predecible.
  • Incluye pausas para comprobar si quiere más.
  • Termina ante la primera señal de incomodidad.

Una interacción que debe evitarse

  • Usa palmadas fuertes o movimientos rápidos.
  • Sujeta o arrincona al animal.
  • Insiste cuando intenta retirarse.
  • Toca zonas íntimas o una parte dolorosa.

Respetá las señales de tu mascota

Evitá las palmadas fuertes, los movimientos rápidos y el contacto directo con zonas íntimas. No probés este tipo de interacción con un animal desconocido, temeroso, dormido, lesionado o acorralado. Enseñales también a los niños que un perro o un gato no tiene que soportar caricias solo porque pertenece a la familia.

Si convivís con un gato, aprender a reconocer sus preferencias, límites y necesidades es una parte esencial de ser un mejor dueño de gato en Costa Rica.

El cariño no se mide por cuánto contacto tolera una mascota. Se nota en nuestra capacidad de escuchar sus señales y detenernos antes de que necesite gruñir, arañar o morder.

Preguntas frecuentes sobre las palmaditas en perros y gatos

Estas respuestas resumen las dudas más comunes sobre el contacto en la grupa y la base de la cola.

¿Por qué mi gato levanta la cola cuando lo acaricio?

Puede estar buscando contacto, respondiendo al estímulo o, si es una gata no esterilizada, mostrando una conducta relacionada con el celo. La postura debe interpretarse junto con el resto de su lenguaje corporal.

¿Por qué mi gato muerde cuando lo acaricio?

Un gato puede morder durante las caricias porque alcanzó su límite de tolerancia, se sobreestimuló o siente incomodidad o dolor. No siempre se trata de agresividad. Detené las caricias, evitá castigarlo y observá si también presenta tensión corporal, movimientos bruscos de la cola o sensibilidad persistente.

¿Por qué mi perro mueve la pata cuando le rasco el lomo?

Puede ser un reflejo involuntario y no una confirmación de placer. Hacé una pausa y observá si el perro vuelve a buscar la mano con el cuerpo relajado.

¿Dónde les gusta que los acaricien a los gatos?

Muchos gatos prefieren caricias suaves en las mejillas, la frente, debajo de la barbilla o alrededor de las orejas. La base de la cola puede producir una reacción intensa y no necesariamente agradable, por lo que siempre debe observarse su lenguaje corporal.

¿Dónde les gusta que los acaricien a los perros?

Muchos perros aceptan mejor las caricias en el pecho, los hombros o los costados que directamente sobre la cabeza. Sin embargo, cada perro tiene preferencias diferentes. La prueba de la pausa ayuda a comprobar si quiere que el contacto continúe.

¿Mover la cola significa que el perro está feliz?

No siempre. El movimiento muestra activación emocional; su significado depende de la posición, la rigidez, la velocidad y las demás señales corporales.

¿Por qué mi mascota pide que le rasquen cerca de la cola constantemente?

Puede disfrutar el contacto, pero una búsqueda insistente también puede relacionarse con pulgas, alergias, irritación, dolor o problemas de los sacos anales.

¿Cuándo debería consultar al veterinario?

Consultá si la conducta aparece repentinamente o se acompaña de dolor, heridas, pérdida de pelo, mal olor, rascado persistente, dificultad para moverse o automutilación.

Hacé la pausa antes de continuar

Acariciá durante tres segundos, retirá la mano y observá. Si tu perro o gato vuelve a buscar el contacto con el cuerpo relajado, probablemente quiere más. Si se tensa o se aleja, respetá su decisión.

¿A los perros y gatos les gusta que los nalgueen?

¿A los perros y gatos les gusta que los nalgueen? A algunos individuos les gustan las palmaditas muy suaves o los rasguños cerca de la base de la cola; a otros les resultan molestos y, en ciertos casos, una reacción intensa puede revelar picazón, dolor, celo o sensibilidad anormal.

Lo más importante

No hay un botón secreto de felicidad ubicado en las nalgas de todas las mascotas. Hay preferencias, experiencias y estados físicos diferentes. Hacé una pausa, mirá el cuerpo completo y dejá que tu perro o gato decida si quiere más.

En la práctica, la mejor señal no es levantar la cola, patear, ronronear o quedarse quieto. La señal más clara aparece después de detener la mano: una mascota que desea continuar suele volver a acercarse de manera voluntaria y relajada.

Si no regresa, la interacción terminó. Si muestra dolor, picazón o un cambio repentino, no insistás ni aumentés la intensidad; revisá la zona y buscá orientación veterinaria.

Esa pequeña diferencia —tocar porque nosotros queremos o acariciar porque el animal lo elige— es una de las formas más bonitas de cuidar el vínculo. Respetar un “no” silencioso también es una forma de cariño.

Fuentes y referencias veterinarias

La información sobre las preferencias de contacto en gatos se apoya en la investigación publicada en Applied Animal Behaviour Science sobre la región corporal y la respuesta de los gatos.

La interpretación del contacto en perros considera el estudio sobre familiaridad y respuestas caninas a las caricias, además de la guía de VCA sobre comunicación corporal canina.

Las señales de pulgas y enfermedades de los sacos anales se verificaron con el Manual Veterinario Merck. La información sobre hiperestesia felina procede del Centro de Salud Felina de Cornell y los signos del celo se contrastaron con la guía veterinaria de VCA.

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Michael Fajardo

Cofundador de ÑomÑom Costa Rica y responsable del desarrollo de productos naturales para perros y gatos.

Desde el inicio del proyecto participa en la formulación y producción artesanal de snacks naturales, además de liderar la estructura digital y el contenido educativo del sitio.

Su enfoque combina experiencia operativa, ingredientes reales y bienestar animal, ofreciendo información clara y responsable para tutores en Costa Rica.

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